¿Cómo reciclar los tóneres?

Separación, recogida y valorización de los tóneres y cartuchos de tinta de impresoras

Inventado en los años 70 por el gigante de los fabricantes de impresoras Xerox, el sistema de impresión láser, o xerografía, se basa en el uso de tinta en polvo, denominada tóner. Contenido en un cartucho, este polvo se compone mayoritariamente de minúsculas partículas de plástico y resina, mezcladas con pigmento magnético.
En el lenguaje corriente, el término designa el conjunto del dispositivo de recarga: el polvo, el cartucho y, en ocasiones, el tambor (según los modelos de impresora). Los tóneres existen generalmente en 4 colores: negro, amarillo, cian y magenta. Forman parte de los principales consumibles utilizados en las grandes empresas, sea cual sea el país.
Para la impresión, el láser de la impresora crea una carga electromagnética sobre el tambor de aluminio recubierto de silicio fotosensible. La reacción provocada deposita el polvo de tóner en las zonas definidas por el haz láser. Preciso y rápido, el tóner permite imprimir grandes volúmenes en comparación con la tinta líquida. Este tipo de impresoras es especialmente utilizado por los profesionales y las empresas.

¿Cómo valorizar los tóneres?

Clasificados en la categoría de los residuos peligrosos, los cartuchos de tóner contienen materiales tóxicos para el medioambiente (plástico, metales pesados, tinta…) y deben, por tanto, ser objeto de un tratamiento adecuado durante el reciclaje.
La recogida de los tóneres vacíos en las empresas es especialmente eficaz y a menudo se confía a un proveedor que garantiza después el traslado a un centro de separación. Para las microempresas, los autónomos y los particulares, existen numerosos puntos de recogida para depositar sus cartuchos usados: puntos limpios, grandes superficies y también los propios fabricantes. Las grandes marcas suelen recuperar sus cartuchos mediante un sistema gratuito de envío de paquetes.
Para garantizar el reciclaje de los cartuchos de tóner, existen 3 posibilidades:

  • el reacondicionamiento por el fabricante: el tóner se somete a una revisión completa. Las piezas dañadas y no reutilizables se sustituyen y se reciclan. El tóner se limpia, se recarga de tinta y se reacondiciona para volver al circuito de venta;
  • la valorización material: los cartuchos de tóner que no son gestionados por los fabricantes llegan a un centro de separación especializado con vistas a su revalorización. Desmontados para separar todos sus componentes y materiales, se limpian después de forma completa y minuciosa para eliminar el polvo de tóner. Los componentes reciclables del cartucho se tratan para abastecer las distintas cadenas con materia prima;
  • la valorización energética: los componentes que no pueden reciclarse ni servir como materia prima se valorizan energéticamente.