¿Cómo reciclar las bombillas?

Recogida, separación y reciclaje de bombillas LED, bombillas de bajo consumo, tubos fluorescentes o fluorescentes

Con la explosión del mercado de las bombillas LED, la desaparición de las lámparas incandescentes en 2012 (con filamento) y, más recientemente, la de los halógenos, la factura energética del alumbrado se ha aligerado considerablemente. Al mismo tiempo, millones de toneladas de CO2 han dejado de emitirse a la atmósfera, lo que contribuye a preservar el medioambiente.

Más allá de estas noticias alentadoras, el reto del reciclaje de las bombillas sigue siendo considerable. Actualmente se reciclan 3 tipos de lámparas o bombillas:

  • las bombillas de bajo consumo (ahorro de energía);
  • los tubos fluorescentes (fluorescentes);
  • las bombillas LED.

¿Cómo valorizar los residuos de bombillas?

Para ser correctamente recicladas, las bombillas no deben tirarse en ningún caso a la basura. Las bombillas usadas y los tubos fluorescentes deben separarse y depositarse en los numerosos puntos de recogida, entre ellos distribuidores y puntos limpios. Para los profesionales, los sistemas colectivos de responsabilidad ampliada del productor ponen a su disposición cajas de recogida para garantizar una separación eficaz.
Los millones de bombillas usadas se trasladan después a un centro de tratamiento para ser separadas y recicladas. ¡La forma de ofrecer una 2ª vida a nuestra bombilla!
Durante su reciclaje se tratan 5 componentes principales:

  • el vidrio: el vidrio compone aproximadamente el 87 % de la bombilla o de los tubos. Es la principal materia que se recicla. Triturado para convertirse en calcín, servirá después para fabricar nuevas lámparas o materiales aislantes;
  • los metales (5 %): utilizados principalmente en los casquillos o los contactos eléctricos, se separan y pasan por las cadenas correspondientes para ser fundidos. El metal así recuperado permite, en particular, fabricar diversas piezas para la industria de la automoción;
  • el plástico (2 %): debido a la escasa proporción contenida en las bombillas, el plástico no se revaloriza. Se incinera para transformarlo en energía;
  • los polvos fluorescentes con mercurio (2 %): presentes en el interior de los tubos fluorescentes y de las bombillas de bajo consumo, se tratan para extraer las tierras raras que los componen. El mercurio está presente en proporciones muy bajas, alrededor del 0,005 % de los polvos fluorescentes.